Inicio/Guías/Cuánto tarda posicionar

¿Cuánto tarda de verdad
el posicionamiento en Google?

No hay un número que lo responda, pero sí se puede responder por etapas. Algunas cosas se mueven en semanas, otras tardan meses y otras no se moverán por mucho que esperes. Distinguir las tres vale más que memorizar un plazo.

Por qué no hay una respuesta única

La misma pregunta sobre un restaurante abierto el mes pasado y sobre una clínica con diez años da respuestas completamente distintas. Y hostelería en Flushing frente a fontanería en Long Island se diferencian en órdenes de magnitud.

Tres cosas fijan el plazo: de dónde partes (si estás indexado, cuán completa está la ficha), lo concurrida que esté tu categoría y qué tipo de trabajo se está haciendo.

El tercero es el que menos se menciona y el que más explica: por qué a uno le pasa algo en un mes y otro no ve nada en seis. No estaban haciendo el mismo tipo de trabajo.

Tres tipos de trabajo, tres escalas de tiempo

  1. Semanas: arreglar lo que ya debería estar bien

    No estar indexado, un sitio que bloquea rastreadores, todas las páginas con el mismo título, una ficha a medias, la categoría equivocada: cosas que simplemente deberían estar correctas. Arreglarlas suele notarse en dos o tres semanas, porque no compite por una posición, solo permite que Google sepa lo que ya debería saber. Es el trabajo con mejor relación coste-beneficio y el primero que hay que hacer.

  2. Meses: contenido, reseñas, menciones externas

    Escribir contenido realmente útil, ganar reseñas reales de forma constante, conseguir que otros sitios te mencionen: esto sí compite por posición, y competir es lento. Ver dirección a los tres meses y movimiento de posición a los seis es una expectativa realista. Sin atajos; y como es lento, casi ninguna competencia lo sostiene.

  3. Nunca: la dirección está equivocada

    Apuntar a un término que nadie busca (posición perfecta, cero clientes), a un término nacional inalcanzable para un local, o tener contenido sin relación con el término objetivo. Esto no es lentitud, es mala dirección, y esperar solo desperdicia más. Por eso juzgar si un término merece la pena va antes que el trabajo.

Casi toda la frustración que vemos viene de tratar la tercera categoría como si fuera la segunda. Seis meses sin nada se leen como «aún es pronto» cuando los términos estaban mal desde el primer día. Por eso lo más valioso del primer mes es verificar la dirección, no subir el gasto.

Qué puedes ver en cada etapa

No hace falta esperar el informe del proveedor: estas señales las compruebas tú.

  1. Mes uno: ¿se te puede encontrar?

    Busca site:tudominio.com y mira si sale algo; después busca el nombre completo de tu negocio desde el teléfono de otra persona. Si ambas funcionan, los cimientos están. Si no, todo lo demás carece de sentido.

  2. Meses dos y tres: ¿algún rastro en términos de servicio?

    Busca «servicio + zona» («contable Flushing») y mira dos o tres páginas por si apareces. No esperes la primera página todavía: aparecer ya es la señal de que la dirección es correcta. Mira también si suben las visualizaciones de la ficha.

  3. Meses cuatro a seis: se mueven las posiciones y suena el teléfono

    A estas alturas la cifra a mirar no es la posición, son las consultas. Posiciones que suben sin más llamadas significan términos equivocados, y esa señal importa mucho más que la posición.

  4. Más allá de seis meses: tendencias, no comprobaciones sueltas

    Las posiciones fluctúan a diario y una búsqueda no demuestra nada. Mira varios meses seguidos y la dirección de las consultas mensuales.

Afirmaciones que conviene mirar con lupa

  1. «Primera página en un mes»

    Para la primera categoría —arreglar lo que debería estar bien— un mes es posible de verdad, pero eso dice que tus problemas eran básicos, no que el proveedor sea excepcional. Para un término competido, es prometer lo imposible. Pregunta qué término y buscando desde dónde: normalmente se aclara solo.

  2. «Posiciones garantizadas»

    Las decide Google, no el proveedor, así que nadie puede garantizarlas. Lo que sí se garantiza suele ser un término que nadie busca o métodos con riesgo.

  3. «Todavía no funciona porque hace falta más tiempo»

    A veces es cierto y a veces es una excusa. Se distingue preguntando qué se hizo exactamente estos meses y qué indicadores se movieron. Quien trabaja tiene concreciones; quien da largas solo repite que el SEO lleva tiempo.

Lo que más nos preguntan

¿Hay una vía más rápida para negocios locales?

Sí: empieza por Google Maps en vez de por el posicionamiento web. La ficha es gratis, la rellenas tú y completarla suele notarse en dos o tres semanas.

Para restaurantes, clínicas, reformas y estética esos tres lugares del mapa valen a menudo más que el posicionamiento web. Mira cómo posicionar en Google Maps.

Si lo dejo, ¿lo pierdo?

Se va apagando poco a poco, no desaparece como los anuncios. El contenido indexado sigue, las reseñas siguen y las posiciones aguantan un tiempo. El problema real es que la competencia sigue avanzando, así que quedarse quieto es retroceder en términos relativos.

¿Hay mucha diferencia entre un sitio nuevo y uno antiguo?

Mucha. Un sitio antiguo, aunque posicione mal, al menos está indexado y tiene historia, lo que es un punto de partida más alto. Uno nuevo dedica sus dos o tres primeros meses a establecer que existe, y ese silencio es normal, no señal de fracaso.

¿Cada cuánto debo mirar mis posiciones?

Una vez al mes basta, y en condiciones fijas: misma ubicación, mismos términos y a ser posible con el navegador sin sesión iniciada. Mirarlo a diario solo muestra ruido, genera ansiedad e invita a conclusiones equivocadas.

Diagnóstico gratis

¿No sabes cuántos clientes se te están yendo?

Mándanos tu página y tu giro. Revisamos el sitio, cómo apareces en búsqueda, tu Google Maps y tus redes, y te decimos las tres cosas que arreglaríamos primero. Si al final no somos para ti, por lo menos ya sabes en qué estás parado.

  • Sitio web
  • SEO
  • GEO
  • Posicionamiento en Google
  • Redes sociales
  • Publicidad